Nació el 6 de abril de 1913, en Kanazawa, Japón, en una
familia samurai de instructores de kendo. Su padre, Naotoshi, estudió judo y
era médico del ejército. Desde que el señor Nakayama se estableció en
Taipei, Taiwán, fue allí donde el joven Masatoshi pasó sus años de la
escuela primaria. Además de sus estudios académicos, se dedicó a la practica
de kendo, judo, natación, esquí, tenis y atletismo.
Su abuelo, Naomichi Nakayama, además de ser instructor de
kendo, fue cirujano en Tokio. Naotoshi había seguido los pasos de su padre
en la medicina y naturalmente esperaba que Masatoshi hiciera lo mismo. El
futuro maestro de karate-do, sin embargo, había desarrollado un interés
fuerte visitando y estudiando a China. Por consiguiente, presentó en secreto
los exámenes de ingreso a la Universidad de Takushoku, que se especializa en
preparar a los estudiantes para trabajo extranjero.
En 1932, cuando Nakayama llegó a Takushoku para empezar
sus estudios, pensó en continuar su práctica de kendo. Pero, debido a que
leyó mal el horario, se presentó al dojo cuando el equipo de karate estaba
practicando. Quedó fascinado por lo que vio y fue invitado a regresar la
próxima clase. Como él mencionaría después, "yo me olvidé completamente del
kendo".
En esos momentos, Sensei Funakoshi estaba activo
enseñando y el entrenamiento era agotador. Sólo aproximadamente el 10% de
los estudiantes duraban más de seis meses. Los entrenamientos consistían en
50 ó 60 repeticiones de una sola kata, y al rededor de 1000 golpes al
makiwara.
La generación de Nakayama, se había formado practicando
kendo o judo y así todos estaban acostumbrados a los varios tipos de
encuentros donde enfrentaban a un antagonista real.
Esto
llevó al desarrollo e inclusión en la práctica del karate el combate de
cinco, tres, y un paso en 1933, combate semi-libre en 1934, y combate libre
en 1935. En otoño de 1936, Nakayama y otros estudiantes de Funakoshi dieron
la primera exhibición pública de estos nuevos métodos de entrenamiento en
una demostración en el Centro Cívico de Tokio.
Además de sus cinco horas diarias de práctica de karate,
Nakayama siguió un curso académico en historia y lengua china. Pasó 3 o 4
meses en Manchuria durante 1933, como estudiante de segundo año, y regresó a
China en 1937 en un programa de intercambio de la Universidad de Pekín y se
quedó a trabajar para el gobierno chino.
Durante su estancia en China, Nakayama continuó
practicando y enseñando karate, pero también estudió varias artes marciales
chinas. No alcanzó a participar en la formación del primer dojo construido
para el karate en Japón: el Shoto-kan y se salvó de los horrores de la
Segunda Guerra Mundial que se experimentaron en su país.
En su retorno a Japón, Nakayama encontró que varios de
sus compañeros de karate, así como el propio dojo Shoto-kan, habían perecido
en la guerra. Él empezó a organizar clases de nuevo y, en mayo de 1949,
ayudó a fundar la Asociación Japonesa de Karate (JKA). Aunque Funakoshi era
la cabeza honoraria de la nueva organización, él tenía 81 años en el momento
de la fundación, y escogió a Nakayama como Instructor Principal de la J.K.A.
En 1947 Nakayama se convirtió en el entrenador del equipo
de karate-do de la Universidad de Takushoku. En 1952 se le contrató como
parte del personal de educación física y ascendería a director de esa
sección en el futuro. Entre su muchos logros están la creación del karate-do
deportivo, el programa de entrenamiento de instructores de la J.K.A., y la
expansión del karate-do a los Estados Unidos y el resto del mundo.
En
1965 publicó su libro "La Dinámica del Karate" (2 tomos) y en 1977 la serie
"El Mejor Karate". Otros libros de gran reconocimiento son: "Las Katas de
Karate" (5 tomos) y "Karate Superior" (11 tomos).
El 14 de abril de 1987, Masatoshi Nakayama murió a la
edad de 74 años. Hasta su muerte, continuó viajando, enseñando, escribiendo
libros sobre karate-do (más de 20), y vigilando el devenir de la J.K.A. en
una organización mundial de más de 10 millones de personas en 155 países. Él
fue un verdadero maestro de karate-do que absorbió completamente toda la
filosofía, técnicas e ideas de Funakoshi, y gastó toda su vida
transmitiéndolas al mundo.